MAGNITUD DE LAS RESECCIONES ONCOLOGICAS EN EL CANCER DEL TUBO DIGESTIVO - Asociación de Cirugía de Córdoba
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MAGNITUD DE LAS RESECCIONES ONCOLOGICAS EN EL CANCER DEL TUBO DIGESTIVO

ASOCIACION DE CIRUGIA DE CORDOBA

24º CONGRESO DE CIRUGIA DE CORDOBA




RELATORES

  • PROF. DR. JOSE M. FOSCARINI
  • PROF. DR. EDUARDO A. MORENO



COLABORADORES

  • Dr. Gómez Joaquín
  • Dr. Granero Lucas
  • Dr. Lavarda Eduardo
  • Dr. Lerda Fabián
  • Dr. Martínez Lascano Fernando
  • Dra. Pruvost María
  • Prof. Dr. Richardet Eduardo


ANALISIS ESTADISTICO:

  • Dr. Carlos Senestrari



PROLOGO

“...el saber es útil, sin duda, pero el conocimiento solo, no ayudará a nadie. Si no utilizáis, además de la cabeza, vuestro corazón y vuestra alma, no ayudaréis a nadie...”
Elizabeth Kübler Ross

Agradecemos a las autoridades de la Asociación de Cirugía de Córdoba, por haber depositado en nosotros la confianza y la responsabilidad de la realización de este relato.
El tema asignado: ”Magnitud de las Resecciones Oncológicas en el Cáncer del Tubo Digestivo”, implica de por sí el desafío de poder plasmar en una síntesis, el alcance de la cirugía de esta patología en el año 2004.
Luego de revisar más de 1000 citas bibliográficas traemos a ustedes un estudio conceptual del problema. De no haber resuelto así esta temática, es probable que hubiésemos fracasado en el intento de aclarar algunos conceptos del tratamiento del cáncer y su relación con la cirugía. La velocidad y la magnitud de los cambios, la proliferación de publicaciones, la posibilidad del intercambio informático, se reflejan en un solo ejemplo: la quinta edición de la clasificación TNM de la AJCC de 1997, ya ha sido revisada y modificada por la sexta edición de 2002.


Es probable y real que los conceptos aquí vertidos ya estén en revisión y que se modifiquen absolutamente en pocos años más.
En este trabajo no sólo se hace mención a la cirugía y su relación con la adyuvancia y la multimodalidad terapéutica, sino también, a la importancia de la búsqueda clínica y del rol actual de los distintos procedimientos diagnósticos para la estadificación precisa.
Una vez más, podemos afirmar que el enfoque terapéutico de ese individuo enfermo no puede estar en manos de una sola persona. Las decisiones deben ser compartidas interdisciplinariamente, con la participación de Comités de Tumores, Ateneos Oncológicos, Servicios de Cuidados Paliativos, y fundamentalmente, en Comités de Bioética, quizás el “ tribunal mayor “ para la toma de decisiones acertadas.
Ese compromiso institucional, y este proceder institucional, evitará el error, favo-recerá la toma de decisiones correctas y, por sobre todas las cosas, beneficiará al enfermo. La dignidad y la calidad de vida de una persona, bien valen este esfuerzo.
El desarrollo científico, la creatividad, el arte y la transmisión de conocimientos a través de generaciones, es algo que se logra con la madurez del tiempo.
Hoy, vayan en estas líneas nuestro reconocimiento y gratitud a los que pusieron la simiente, el sacrificio y el ejemplo de su proceder para lograr el desarrollo actual de la medicina en nuestro país.
Qué mejor momento para agradecer a nuestros maestros: Dres. José Antonio García Castellanos, Jorge Sánchez Zinny, Eduardo Figueroa, Salomón Barg, Jorge Vidal, Alejandro Villegas y Giuseppe Grassi y a los integrantes del Servicio de Cirugía 3 del Hospital San Roque, Dres. César Nani, Horacio Juri Nam, Luis Molina Rivero y Orlando Longo por su dedicación, el consejo y compromiso para ayudarnos en la visualización de las soluciones más adecuadas para los problemas planteados.
Nuestro reconocimiento a los colaboradores de este relato, sin cuyo apoyo no hubiera sido posible su realización. Al Dr. Octavio Gil por su ayuda en la revisión de los borradores. Al Dr. Gianfranco Silecchia y por su intermedio a la Sociedad Italiana de Cirugía Endoscópica por facilitarnos la encuesta de Cirugía Laparoscópica Colorectal 2004 . A los colegas cirujanos que aportaron desinteresadamente su material y experiencia y a todos aquellos que, de una manera u otra, intervinieron en la confección de este relato. Quizás esto, permita el viejo sueño de poder protocolizar y tratar mancomunadamente a nuestros enfermos, a los fines de aquilatar experiencias. Los jóvenes tienen que aprender a compartir y comparar, para mejorar y trascender.
Agradecemos a nuestros padres que hicieron lo imposible con su esfuerzo para que pudiésemos desarrollarnos y muy especialmente a Cristina y María por su apoyo incondicional, por su tiempo, por sus silencios y por su abrazo.
Todo esto nos hace sentir comprometidos con el deber de transmitir lo que sabemos y compartir con los jóvenes nuestras experiencias y a la vez, aprender con ellos a luchar por un futuro mejor.


                                           Prof. Dr. José María Foscarini                                     Prof. Dr. Eduardo Antonio Moreno

 

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